Un matrimonio acusa a la Junta de Andalucía por arrebatarle a sus hijos y maltratarles en centros de menores

Lunes 21 de junio de 2010

La Asociación Pro Derechos del Niño y la Niña, Prodeni, ha sacado a la luz pública el caso de una familia de 9 hijos, de los cuales 4 fueron internados en distintos centros de la Junta de Andalucía. Jose Luis Calvo, portavoz de la entidad ha elaborado un extenso dossier sobre el caso al que también puedes acceder aquí.

Para acceder al informe de Prodeni:

PDF - 1.6 MB

Noticia de Europa Press: http://www.europapress.es/andalucia...

Matrimonio acusa a la Junta de "maltratadora" por arrebatarle "con falsas denuncias" la custodia de 4 de sus 9 hijos

- Prodeni remite un informe sobre este caso a Igualdad, al Defensor del Pueblo y a la Fiscalía del TSJA

- Los cuatro hermanos, que dicen haber sufrido malos tratos en los centros de protección, estudian presentar una demanda contra la Administración

SEVILLA, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un matrimonio residente en Medina Sidonia (Cádiz) al que la Junta de Andalucía le retiró la custodia de cuatro de sus nueve hijos durante ocho años a raíz de un par de "denuncias falsas" acusó a la Administración pública de "maltratadora" por haber "roto" a su familia arrebatándole la tutela de estos cuatro menores "sin pruebas sólidas ni contundentes".

Según explicó a Europa Press el padre, el servicio de Protección de Menores de Cádiz le retiró la custodia de estos cuatro menores en febrero de 2002 "sin recabar ningún dato ni en el colegio ni en el médico que los atendía", después de que otros dos de sus hijos, "instigados" por el mayor de todos, les denunciaran en falso —a él y su mujer— de malos tratos.

Todo comenzó cuando la familia vivía en un pueblo del norte de Alemania, donde sufrieron durante varios años episodios de racismo y xenofobia por parte de sus vecinos a consecuencia de los cuales, el primogénito de la prole "cambió radicalmente" y "le comió la cabeza a su hermano y su hermana para que nos denunciaran", aclaró.

Así, estos dos hijos —una niña que entonces tenía 15 años y un niño de 13— acusaron a sus padres de darles "palizas con barras de hierro y palos de madera". Ella lo hizo en Alemania el 5 de octubre de 2001 y él, once días después, el 16 de octubre de 2001, en Córdoba, ciudad a la familia lo había mandado con unos familiares mientras ellos preparaban la mudanza hacia España que tenían prevista ante el "insoportable" clima de convivencia que tenían en el país alemán.

Después de estas dos denuncias, de las que ambos hermanos se retractaron más adelante volviendo al hogar familiar —una en 2004 y el otro en 2010— y confesando que "habían mentido bajo influencia y presión del hermano mayor", la Junta de Andalucía procedió a la retirada de otros cuatro hijos del matrimonio.

Pero lo hizo, según ratificó la Asociación Pro Derechos del Niño y la Niña (Prodeni) —que ha elaborado un detallado informe sobre el caso titulado ’Rotos. Destrucción institucional de una familia en Andalucía’— "sin haber hecho antes un estudio de la situación familiar en su ambiente y convivencia", cometiendo así "una gran injusticia".

LA RETIRADA

Según explicó a Europa Press el portavoz de Prodeni, José Luis Calvo, la retirada por parte de la Junta de estos cuatro hijos al matrimonio —que en aquel momento ya tenía otra hija más pequeña y la mujer estaba embarazada de una novena— se hizo de forma "fraudulenta", llegando incluso a "engañar" a tres de los niños cuando la policía fue a recogerlos al colegio donde estudiaban. "Primero les dijeron que los iban a llevar a casa, y luego les hicieron la falsa promesa de que sus padres vendrían a por ellos al día siguiente", explicó.

Internaron a los cuatro en un centro de menores de La Línea de la Concepción (Cádiz) durante 22 meses. Después, en diciembre de 2003, separaron a los dos mayores de los más pequeños durante un par de años para, en 2005, trasladarlos juntos a un piso de la Fundación ’Nuevo Futuro’ de la Línea.

"Mis hijos cuentan barbaridades de ese centro. Los han maltratado psicológicamente y físicamente. Les han comido el ’coco’ diciéndoles que éramos malos y que les íbamos a pegar palizas. A uno de ellos lo metieron en una habitación en pleno invierno en la que le abrieron las ventanas y lo mojaron con una manguera antes de dormir. Le hemos dicho que vayan apuntado en un papel todo lo que van recordando para que esto no caiga en el olvido", relató el padre.

Y tanto "sufrimiento", apuntó Calvo, sin que a estos niños "se les observara ninguna alteración física ni psíquica" que pudiera revelar algún tipo de maltrato de manos de sus progenitores.

"Es cierto que la Administración recibió la denuncia en Córdoba de un adolescente de 13 años (...) pero también es verdad que los padres residían en el término municipal de Medina Sidonia, estando a mano de los servicios sociales, de los servicios educativos y de salud; de modo que si los técnicos de Protección de Menores hubieran querido, hubieran podido apreciar que los cinco niños —incluyendo el que denunció— encajaban perfectamente en los perfiles de normalidad que ya constaban los médicos (...) y hubieran podido apreciar también si los graves extremos vertidos en las denuncias eran reales, o más bien fruto de algo más complejo que habría que extraer del círculo de los malos tratos y estudiar bajo otra perspectiva", reflexiona Calvo en ’Rotos’.

MALTRATADORES DE 4 HIJOS, BUENOS PADRES DE 2 NIÑAS

Porque raya en un "comportamiento bipolar sin pies ni cabeza" el que, para la Administración, "los mismos padres sean considerados a la vez un peligro para unos y una bendición para las otras", lamentó el portavoz de Prodeni en relación a las dos hijas pequeñas que sí fueron cuidadas por este matrimonio en todo momento y a las que no "se las ha condenado a la orfandad".

Según Calvo, las únicas pruebas de la existencia de maltrato estaban en los testimonios de las denuncias de los tres hijos mayores. "Palabras, palabras y palabras que hace seis años ya ella confesó que eran absoluta mentira y que, ahora en 2010, lo confiesa el otro denunciante".

Es por todo esto por lo que Calvo resume la historia de esta familia en la de "un alegato contra métodos burocráticos deshumanizados; contra técnicos y funcionarios que no ven más allá de los papeles; contra quienes no escuchan, y lo que es peor, manipulan a los niños, y contra responsables políticos e institucionales que hacen de su capa un sayo, ajenos al ruido de la calle".

Tanto es así, lamentó, que a uno de los tutelados, que ahora tiene 17 años, la Junta le tenía "programado" entrar en un centro de discapacitados psíquicos de la Línea de la Concepción cuando cumpliera 18 años el próximo mes de septiembre. A juicio del portavoz de Prodeni, es cuanto menos "llamativo" que este chico, para el que Protección de Menores conseguió "un reconocimiento de discapacidad del 48 por ciento a base de atiborrarlo de pastillas, ahora salga airoso en el corto periodo que lleva estudiando en un instituto de Medina Sidonia desde que regresó a su casa".

De hecho, la tutora del IES donde ahora cursa estudios dice de él, en una valoración a la que tuvo acceso Europa Press, que ha demostrado "una gran capacidad de adaptación en diversos aspectos" como en el social, en su disposición al trabajo y en su autonomía personal. Razones éstas por las que la maestra concluye que "posee, en general, un desarrollo de las capacidades suficientes para superar la etapa de la ESO en el programa de Diversificación Curricular".

A LA FISCALÍA DEL TSJA, AL DEFENSOR Y A LA CONSEJERA

El informe ’Rotos’ elaborado por Prodeni y que desarrolla toda la historia de esta familia ya ha sido remitido por Calvo tanto a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), como al Defensor del Pueblo Andaluz y del Menor, José Chamizo, a la Delegación Provincial para la Igualdad de Cádiz, y a la propia consejera para la Igualdad y el Bienestar Social, Micaela Navarro.

Con ello, el portavoz de Prodeni intenta que "no caiga en el olvido" este drama familiar y que se "depuren responsabilidades". También los padres de los pequeños desean seguir luchando por demostrar su inocencia. "Queremos una disculpa, aunque el daño hecho no se borra tan fácil", lamentó el padre.

Por su parte, los cuatro hermanos, que a lo largo de este año 2010 han regresado a casa voluntariamente —tres de ellos se fugaron de la institución en la que los tutelaban y el cuarto, con su mayoría de edad cumplida—, están estudiando presentar acciones legales contra la Administración.

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